Por turnos, cada jugador coloca una ficha en una casilla vacía. El jugador 1 pone ●, el jugador 2 pone ▲.
No puedes colocar una ficha pegada (arriba, abajo, izquierda o derecha) a una ficha de tu rival. Pegada a las tuyas sí puedes. Las diagonales no cuentan.
Las casillas donde no puedes jugar en tu turno aparecen sombreadas.
Pierde quien, en su turno, no puede colocar ninguna ficha. Gana el otro. Nunca hay empate.